He tenido la oportunidad de acudir a la inauguración de los actos en el bello e impresionante Teatro Kursaal, que se celebrarán a lo largo de este curso para conmemorar una efeméride trascendental en la historia de Melilla: la llegada a la ciudad de los primeros hermanos de La Salle.
100 años contemplan una labor extraordinaria de la que miles y miles de alumnos de cualquier raza o condición se han ido beneficiando de la educación recibida en sus aulas. Una educación integral, académica y deportiva.







