
Nunca un pisotón dio tanto juego. El que le dio Pepe a Messi en el partido de ida de la Copa del Rey. Un pisotón que delata la impotencia de un equipo que quiere superar a su rival de siempre, y que no lo consigue. Sencillamente a día de hoy, Barça es mejor equipo y juega mejor fútbol que el Madrid. Hasta los más forofos madridistas lo reconocen. Hay personas que dejan huella, y otros pisotones.
Un pisotón que ha provocado una catarata incesante de manifestaciones. Ya no es la acción en sí, una acción reprobable, sino el jugador que parece abonado a este tipo reacciones muchas de ellas incomprensibles. Como aquella impactante contra el jugador del Getafe, Casquero, que estando en el suelo tumbado fue pateado como si fuera uno de esos peligrosos pandilleros que van de camorristas por la vida. Puso los pelos de punta, y todos nos preguntamos cómo se le había ido la cabeza.
Pepe es un magnífico jugador, un defensa todo terreno, rápido y ágil. De esos defensas que gustan tener en tus equipos. Pero una cosa es ser contundente en tus acciones, y otra muy distinta ser un descerebrado, que en una de ellas se puede llevar por delante la salud de alguien. Hacer un daño desproporcionado a algún rival y dejar a tu equipo tirado. Difícil dilema tiene el club, ¿qué hacer con él? Valdano, anterior responsable del club lo ha equiparado con el mítico Juanito, tratando de relajar un cotarro altamente hostil hacia él. Algo así como decir, Juanito hizo algo parecido y es recordado por todos como uno de los grandes activos del Madrid. No se ceben con él, viene a decir Valdano.
Y es cierto como dicen, que será una gran persona, uno no tiene el gusto, como también es cierto que es un gran futbolista, pero no es menos cierto que tiene un punto de locura que desconcierta al más paciente.
Hoy día, un partido de estas características con tanta cámara de televisión de por medio, es una auténtica temeridad salirse del guión. Uno tiene la impresión, que tanto seguimiento mediático desnaturaliza algunos comportamientos. Observamos en un banquillo a jugadores hablando entre ellos con la mano en la boca para que no sean leídos sus labios, el entrenador hablando con su ayudante de la misma manera, si bebe agua o mastica chicle, o la marca del propio chicle, si se cabrea o cómo expresas ese cabreo si eres sustituido o abrazas al entrenador (las menos veces). En definitiva, meterse el dedo en la nariz puede convertirse en la imagen del día que puede recorrer medio mundo si finalmente consigues ultimar la maniobra entera con éxito.
Como para dar un pisotón a Messi, entonces abres telediarios, internet se inunda de comentarios, y todos, absolutamente todos, opinamos, y si es menester, linchamos al personaje. No es fácil la situación para el Madrid con su jugador. Algunos pensarán, es un profesional y tendrá que asumir las consecuencias, y si el entrenador considera que debe ser alineado en el partido de vuelta, que lo haga. A estos que piensan de esta forma, deben saber que en estos momentos el vestuario blanco anda muy preocupado, porque actitudes como la de Pepe condicionan y mucho el estado anímico del equipo, y hay que hilar muy fino para aislarse de esa situación, y afrontar una eliminatoria y resto de competiciones con la fuerza mental que la competición requiere para aquellos que aspiran a todo, como estos dos dinosaurios del fútbol mundial. Insisto, nada fácil.
A pisotones históricos que quedan ya grabadas en la memoria de todos como el de Juanito o el de Stoickov a un árbitro, se añade el penúltimo de Pepe, pero éste pasará a la historia como el pisotón más mediático. Impulsos irracionales del jugador. Un jugador no debe tener solamente una serie de cualidades físicas y técnicas, también un equilibrio emocional básico y necesario en la trayectoria de cualquier deportista. Saber controlar la bestia que uno pueda llevar dentro. No todos lo consiguen, como es este caso. Lo único que ha conseguido Pepe es que todo el mundo esté pendiente de cuándo cometerá el siguiente disparate. La lupa sobre él aumentará. Ojalá tarde.
Pinceladas
Copa del Rey.- Última jornada de la primera vuelta de la fase regular de baloncesto. Emoción como casi siempre que se llega a este tipo de partido. Equipos que apuran sus posibilidades, otros que celebran la machada como Lucentum Alicante, un equipo que se ha auto invitado por sus propios méritos en el banquete reservado a las emociones fuertes que representa una competición diseñada para ellos. Una auténtica fiesta del baloncesto. Unicaja que nunca debió quedarse fuera, vuelve tras dos años de ausencia. Una eternidad para un equipo construido para otras gestas. Sorprende ver a Bilbao fuera de los elegidos, sufren el síndrome del novato en la Euroliga. Su participación en esta competición, llegando al top-16, les ha mermado de energías para competir en la ACB. Equilibrar ambas competiciones, cuando no se tiene el hábito de hacerlo tiene un enorme coste. Un coste que les puede dejar fuera si no lo remedia una carambola. Una decepción que dejaría secuelas para el resto de la competición si al final se consuma lo esperado. Será interesante saber cómo gestionan la adversidad.
Sergio Rodriguez-Ricky Rubio.- La interminable lista de comentarios semanales sobre el impacto que Ricky Rubio está protagonizando en la NBA, deja al descubierto ciertas interpretaciones sobre las diferencias del paso por aquella competición de Sergio Rodriguez, y su no aclimatación a tan exigente campeonato. No tienen nada que ver, pero es inevitable conocer cómo llego cada uno a sus respectivos equipos. Ricky lo ha hecho como número cinco del draft, una licencia que le otorga al menos unas oportunidades que a Sergio no le concedieron, y que posteriormente no se ganó de una forma definitiva con su juego. Su intento por luchar para acomodarse en algún equipo de los que estuvo como pieza fundamental. Hecho que ocurrió de una forma parcial. En cualquier caso, para un jugador como Sergio Rodriguez, haber jugado en la NBA colma un montón de sueños. Los mejores que uno pueda tener. Para Ricky disfrutar de esta entrada estelar en la NBA, entrada que le va a suponer una exigencia permanente. Son distintas trayectorias de grandes jugadores. Uno como entrenador que es, aprecia las cualidades de dos jugadores que tienen mucho que aportar con su juego a sus equipos. Merece el seguimiento cercano a jugadores que seguirán escribiendo páginas de la historia del baloncesto español.
Seguimiento mediático.- Siguiendo a vueltas con las audiencias del baloncesto por televisión, la preocupación existente en las distintas organizaciones que gestionan los designios del baloncesto, por el muchas veces desinterés que muestran distintas cadenas televisivas en sus informativos. Pues bien, un periodista conocido de tve comentaba en uno de esos informativos, que se iniciaba la Euroliga de baloncesto en esta pasada semana, y la catalogaba como la “Champion del baloncesto”. Algo así como decir que la Champion League es la Euroliga del fútbol. Un error. Es muy complicado que las audiencias crezcan, también el seguimiento de las competiciones, sus resultados, novedades destacadas, si por un lado no hay unanimidad en los días y horarios, y si por otro, los mismos profesionales no tratan bien el producto del baloncesto, un producto atractivo y lleno de pasión. Un deporte universal donde España como en tantos deportes, tiene mucho que decir, y mucho que aportar. Confiemos en la capacidad de los profesionales de los medios de comunicación en reflexionar y valorar lo que tienen en sus manos. La ACB sin duda, tiene mucho por hacer.





